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Antropomúsica de ida y vuelta. Conferencia musical de Razón de Son

 
 

Raul Rodríguez

Se formó como antropólogo social en nuestra Facultad al mismo tiempo que empezaba a trabajar como músico profesional. Raul Rodríguez considera que lo importante no es tener conocimiento, sino saber aplicarlo, qué hacer con él. En el caso de la música ocurre lo mismo: no sólo debemos utilizar la tradición sino saber que hacer con ella. Su principal inquietud es conseguir casar las dos naturalezas que lleva dentro, la de Apolo o Dionisos y la parte rigurosa y de estudio. En su intervención, Raul nos acerca a su último trabajo, «Razón de son», conjunción de esas dos lógicas y que ha supuesto la vuelta del compositor y cantante, tras años de acompañante como guitarrista de artistas de la talla de Kiko Veneno o su madre, Martirio.

EL SON NEGRO DEL FLAMENCO

Organizadas por el Departamento de Antropología Social en colaboración con el Vicerrectorado de Relaciones Institucionales y el Aula de Cultura de la Facultad de Geografía e Historia, y coordinadas por el profesor David Florido, las jornadas analizan el importante papel que ha jugado la población negra en la constitución de la estética del flamenco, tanto desde el punto de vista musical como del baile. En ellas participa un selecto grupo de investigadores, músicos y productores musicales muy vinculados al mundo del flamenco, y que en los últimos años trabajan en el rescate de la influencia de la música afroamericana en Andalucía. El flamenco no puede reducirse a un colectivo específico o étnico sino que tiene raíces mucho más profundas. Cuál fue el papel de las danzas negras durante y después de la conquista: desde el sigo XVI, los bailes de Guinea están presentes en la sociedad andaluza, sobre todo en Sevilla y Cádiz. A partir del siglo XVIII las aportaciones vienen de América y la población gitana andaluza las ira filtrando e incorporando a los palos del flamenco. Aportaciones que tiene que ver con el estilo sensual que llamó a escándalo durante el Antiguo Régimen: significaba otra dimensión estética del uso del cuerpo que se fue incorporando al flamenco a través de los gitanos. En algunos de los palos vigentes en la actualidad, tangos, rumbas, bulerías, algunas de las mudanzas de los pasos demuestran que esta huella no es un elemento arqueológico sino vivo.